Simyo: dame tu dinero y cállate la boca
Una de las pocas cosas que he tenido claras en la vida es que cuando alguien repite hasta la categoría de mantra “soy el más guay, el más enrrollao y el más mejor” más vale mandarlo a la puta mierda y darse el piro.
Hoy he leído algo en este blog (información útil y risas aseguradas) y me he animado ha escribir sobre los mismos inútiles:
Simyo, el operador virtual de telefonía móvil, es experto en el autobombo, en echarse flores y asegurar en sus campañas que “no tienen clientes descontentos”.
Debería haber hecho lo que dije antes pero, como el resto de operadoras no pintaban mejor, les compré mi primer móvil. Debo decir, antes de continuar, que en parte tienen razón: son baratos y el servicio es correcto, que ya es mucho.
Al grano: otra cosa es el departamento de promociones, o como le llamen. Da la impresión de que aquello es la cueva de Alí Babá y tienen trabajando a una panda de trileros a la espera de atrapar a un incauto.
Anuncian que si recomiendas a un amigo y contrata un servicio, tu amigo y tú recibiréis 5€ en saldo para llamadas. Pues bien, siguiendo las indicaciones de la web de Simyo, envío la invitación a una persona de mi ámbito familiar. Recibe un email de Simyo donde aparece un enlace que debe pinchar para seguir el trámite. Pincha el enlace y le lleva a una página donde se inicia la contratación de servicio (portabilidad, número nuevo, etc). Elige la portabilidad, introduce sus datos, paga y asunto resuelto (yo mismo vi todo el proceso, se hizo en mi casa). Pues bien, ya va para cuatro meses que esta persona hizo la portabilidad y ni ella ni yo hemos recibido los 5€ de la promoción.
Después vino el tortuoso camino de siempre: llamé a la compañía, expliqué el caso y no me hacen ni puto caso. Volví a llamar para hablar con alguien más razonable, aparentemente tuve suerte: me dijo que “si la compañía hace una promoción debe cumplirse”. Que además tenían constancia de que la persona recomendada había contratado el servicio y que puesto que ellos (Simyo) ya habían ganado un cliente no nos iban a negar lo que anunciaba la promoción. Me dio un número de incidencia y me dijo que llamase en dos días. Yo me lo creí y llamé. Me dijo que había sido imposible, que le dijeron que no había número promocional en el alta y no nos aplicaban la promoción. Llamé al servicio de facturación y allí me atendió una señora que me hizo sentir como si fuera un siervo al que se le había concedido la gracia de exponer su pequeño problema. Nada que hacer: sin número promocional no hay euros. Nadie supo explicarme por qué no teníamos el puto número ni en qué momento del proceso debería haber aparecido. Mandé un fax al departamento de atención al cliente. Les expliqué que en ningún momento del proceso de contratación apareció el número promocional. Yo mismo revisé el proceso (nada complicado por otra parte). La única cosa que se me ocurría es un error en el sistema de gestión de altas o tal vez una incompatibilidad con Mac os x y Safari (sistema y navegador que usamos en casa) y el sistema de Simyo. Nadie contestó.
Se me ocurrió escribir una breve nota en el Blog de Simyo y duró publicada un suspiro. Mandé un segundo comentario que no fue publicado. Pregunté al moderador cual era el motivo de que no aceptasen mis comentarios (redactados correctamente, sin tacos, no como éste). Ninguna respuesta. En Simyo son muy guays pero ponen bozal a sus currantes.
En fin, que toda esta pérdida de tiempo en llamadas no es ya por los 5€ de mierda, que se los pueden meter en el culo haciendo el pino, lo que jode es que ¿que servicio se puede esperar de una compañía que te mangonea de esta manera?

Para reclamar ante el Ministerio de Industraia y poner derechos a toda esta gentuza podéis pinchar aquí.








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