Una bonita canción de Marisa Monte para celebrar la migración al nuevo servidor y la actualización a WordPress 2.7.
Universo ao meu redor es la pieza que abre el disco del mismo título. Olvídense de sus problemas y déjense acompañar un instante por esta excelente cantante. Luego querrán más…
Richard Wright, teclista y uno de los músicos fundadores de Pink Floyd, ha muerto. Us and Them, del que Wright era, y es, coautor, es una de mis canciones preferidas. Debo haberla escuchado más de mil veces, desde que tenía 15 o 16 años. A estas alturas jamás me cansaré de oírla.
A la burbuja:
Us and them
and after all we’re only ordinary men
me and you
God only knows it’s not what we would choose to do
forward he cried from the rear
and the front rank died
and the General sat, and the lines on the map
moved from side to side
Black and blue
and who knows which is which and who is who
up and down
and in the end it’s only round and round and round
haven’t you heard it’s a battle of words
the poster bearer cried
listen, son, said the man with the gun
there’s room for you inside
Down and out
it can’t be helped but there’s a lot of it about
with, without
and who’ll deny it’s what the fighting’s all about
out of the way, it’s a busy day
I’ve got things on my mind
for want of the price of tea and a slice
the old man died.
El tiempo es muy caro así que la micro crónica no da para más:
Tres trenes hasta llegar a Quimper, al noroeste de Francia, y un último trayecto en coche de unos 35 Km hasta Saint-Guénolé. Unas 24h de viaje.
La asociación Goéland Masqué es quien organiza este salón de novela y cómic de género negro. Es un salón muy familiar que se desarrolla en las instalaciones de la escuela de Saint-Guénolé. La asociación es muy activa y cuenta con la ayuda de un buen grupo de voluntarios y también un público fiel, procedente de las localidades cercanas.
Los invitados estábamos alojados en varias casas que se habían preparado para el evento.
Hacía un sol increíble que brillaba más allá de las 20h. Era como estar en Formentera contemplando la puesta de sol a las 9 de la noche.
Esa noche recogí el premio de manos de François Bourgeon, algo que me hizo especial ilusión pues aún conservo el tercer tomo de “Los compañeros del crepúsculo” un libro oscuro que recuerdo haber repasado una y otra vez. Hizo una presentación muy elogiosa de Ce que le vent apporte que me hizo muy feliz. Como soy un cabeza de chorlito no preparé nada para decir a los asistentes así que improvisé cuatro palabras en pésimo francés e hice el tonto. Bourgeon me comentó que aquella era la segunda ocasión en que participaba como jurado y que en los dos casos el premio se lo había llevado un autor español (el otro fue Miguelanxo Prado).
Las comidas tenían lugar en el comedor de la escuela, algo verdaderamente pintoresco.
Y tras la cena a tomar el fresco (y más vino) al patio…
El domingo continuaron las dédicaces. La afluencia de público no era espectacular pero sí continua. Eran aficionados adultos en su mayoría (tal vez la media estaba entre los 35 y 50 años) y muy interesados en todo el material que se presentó así como las actividades que se organizaron.
En la foto, firmando ejemplares, Jeff Pourquié, un excelente dibujante.
Firmé muchos ejemplares y esa misma tarde se terminaron. No imaginé en ningún momento el interés que iba a despertar el libro. Me pasé los tres días con la sonrisa pegada a la cara no sé si en agradecimiento a todos o debido a las cantidades de vino tinto que ingeríamos todas las noches.
El domingo se organizó una especie de juego donde los dibujantes escogíamos el título de una canción de algún cantante o grupo francés. En una pizarra con láminas de papel hacíamos un dibujo, tratando de explicar cual era el título elegido. El que acertaba se llevaba el dibujo.
Estas fueron un par de mis sugerencias musicales (sí, es cierto, Vaya con Dios son belgas):
Trust_ Antisocial
Vaya con Dios_ Pauvre diable
Por la noche tuvo lugar una cena gastronómica en un hotel junto al mar… y las últimas copas en una de las casa donde nos alojábamos los invitados.
El martes hice un poco de turismo y vuelta a casa.
Imposible recordar todos los nombres a quien agradecer estos días, pero no puedo dejar de mencionar a Ana, compañera de Jeff, por ayudarme con las traducciones cuando me encallaba con el idioma. ¡Qué paciencia!
Me largo una semana a dar tumbos por el norte de Francia, más solo que la una. A la vuelta mucho trabajo acumulado. Este blog va a estar por los suelos varios días así que ahí va un rock and roll de Status Quo. On the Level fue el segundo vinilo que compré (el primero también fue de Status Quo) tenía 14 años y cuando ponía esta canción no podía dejar de saltar por el comedor de casa.
Ale, que lo disfruten.
Chrissie Hynde, a parte de ser toda una señora, es una superviviente nata habida cuenta del historial de muerte por sobredosis de los miembros fundadores de Pretenders. Marchando vídeo.
Si tuviese que hacer una declaración de principios delegaría, sin duda, en esta canción de Loquillo y Trogloditas. Territorios libres la podéis encontrar en el disco Feo, fuerte y formal y me atrevería a decir que el mejor LP de la banda.
No servir
No gobernar
No retroceder
Ni un paso atrás
Sin líder a quien adorar
Ni izquierda ni derecha
que me obligue a avanzar
Desconfiado como un animal
que defiende su espacio vital
Porque mi patria son sus caderas
Su labios rojos mi bandera
Mi destino escrito en su mirada
Territorios libres
No sacrificar nada personal
y por el poder jamás pelear
Quiero celebrar triunfos en soledad
junto a las proezas de la gente normal
Plasmatics fue una banda increíble de la década de los 80 y su cantante, Wendy O. Williams, nos traía locos a un montón de adolescentes a los que nos gustaba el ruido. Wendy arremetía contra todo lo que se le ponía por delante. Rodaba escenas de riesgo en sus vídeos, a veces subía a los escenarios prácticamente desnuda, cometía actos obscenos y no se callaba la boca. Tanto en el escenario como fuera de él montó unos escándalos del copón y por ello fue detenida, multada, golpeada, se le censuró por activa y pasiva… pero esas cosas, a determinadas personas, no hacen más que aumentar sus ganas de dar guerra.
En los 90 se retiró y montó un negocio de comida vegetariana. En 1998 se suicidó disparándose un tiro en la cabeza. Una verdadera lástima.
The Damned pertenece al disco Coup d’état, editado en 1982 y es, posiblemente, su mejor trabajo.
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