Archivo

Archivo para la categoría ‘Cómic’

Guerres silencieuses_ documentación

Martes, 24 de enero de 2012

El trabajo de documentación en Guerres silencieuses se centró en dos puntos: reconstruir el entorno de la infancia y juventud de mis padres, en Hospitalet y Barcelona, en los años 40, 50 y 6o y, por otra parte, recrear el ambiente de un cuartel militar en el territorio de Ifni, en África noroccidental.

Recuperar imágenes de cómo era el barrio donde vivieron mis padres de pequeños no fue muy difícil. Recurriendo a la família se puede encontrar material suficiente y  es fácil encontrar fotos en internet. Cuando no existen documentos gráficos sólo queda plasmar con dibujos lo que describen otros.

La parte de documentación militar fue la más dura. Yo no hice el servicio militar, así que debía ceñirme a los recuerdos de mi padre y las escasas fotografías que tomó en su paso por aquel lugar (a finales de los 50 era caro revelar un carrete). En internet hay bastantes material, aunque no siempre queda claro de qué cuartel se trata, o de qué reemplazo (según el año, los uniformes habían cambiado de color, el fusil de modelo y de comer en el suelo, en campo abierto, se pasó a hacerlo sentados en un comedor… ). Una vez más, recurrí  a la interpretación de lo descrito por los testimonios.

A continuación algunas fotos sobre las que me apoyé para algunos escenarios y unos bocetos basados en las descripciones de mi padre.

Jaime Martín Cómic

Guerres silencieuses

Sábado, 19 de noviembre de 2011

Hace más de un año que trabajo en una historia más personal que las anteriores. Se titulará Guerres silencieuses. En este nuevo proyecto trato de reconstruir un cuaderno de memorias que escribió mi padre al acabar el servicio militar en África, entre finales de los 50 y principios de los 60.

Me interesa abordar la rapidez con la que, en aquellos años, se dejaba de ser joven para pasar a ser adulto. A paso ligero, sin apenas darse cuenta, como el que pasa de una habitación a otra, como quien cambia de camisa; sin tiempo para reflexionar acerca de qué querían hacer con sus vidas.  Visto desde la actual perspectiva parece cosa de otro mundo, pero esa fugacidad de la juventud me pareció algo devastador y, en cierta forma, siempre está presente en mis historias.

El texto que viene a continuación es un fragmento del libro El desierto de los tártaros, de Dino Buzzati. Tras escribir el guión de Guerres silencieuses me sugirieron leer El desierto de los bárbaros: “Verás puntos en común”, me dijeron. Y sí, descubrí, salvando todas las distancias, que en los dos casos se trata sobre la pérdida del tiempo más valioso, el de la juventud, y la espera de un enemigo que nunca llega.
Es estremecedor cómo Buzzati describe el tránsito por la vida en poco más de una página. Si tenéis un mal día mejor lo leéis en otro momento. Salud.

 

♦ ♦ ♦ ♦ ♦ ♦ ♦ ♦

 

“Tendido en el camastro, fuera del halo de la lámpara de petróleo, mientras fantaseaba sobre su propia vida, a Giovanni Drogo lo asaltó repentinamente el sueño. Y mientras tanto, precisamente esa noche —oh, si lo hubiera sabido, quizá no tendría ganas de dormir—, precisamente esa noche comenzaba para él la irreparable fuga del tiempo.

Hasta entonces había avanzado por la despreocupada edad de la primera juventud, un camino que de niño parece infinito, por el que los años discurren lentos y con paso ligero, de modo que nadie nota su marcha. Se camina plácidamente, mirando con curiosidad alrededor, no hay ninguna necesidad de apresurarse, nadie nos hostiga por detrás y nadie nos espera, también los compañeros avanzan sin aprensiones, parándose a menudo a bromear. Desde las casas, en las puertas, las personas mayores saludan benignas, y hacen gestos indicando el horizonte con sonrisas de inteligencia; así el corazón empieza a latir con heroicos y tiernos deseos, se saborea la víspera de las cosas maravillosas que se esperan más adelante; aún no se ven, no, pero es seguro, absolutamente seguro, que un día llegaremos a ellas.

¿Queda aún mucho? No, basta con atravesar aquel río de allá al fondo, con franquear aquellas verdes colinas. ¿No habremos llegado ya, por casualidad? ¿No son quizá estos árboles, estos prados, esta blanca casa lo que buscábamos? Por unos instantes da la impresión de que sí y uno quisiera detenerse. Después se oye decir que delante es mejor, y se reanuda sin pensar el camino.

Así se continúa andando en medio de una espera confiada, y los días son largos y tranquilos, el sol resplandece alto en el cielo y parece que nunca tiene ganas de caer hacia poniente.

Pero en cierto punto, casi instintivamente, uno se vuelve hacia atrás y ve que una verja se ha atrancado a sus espaldas, cerrando la vía del retorno. Entonces se siente que algo ha cambiado, el sol ya no parece inmóvil, sino que se desplaza rápidamente, ¡ay!, casi no da tiempo de mirarlo y ya se precipita hacia el límite del horizonte; uno advierte que las nubes ya no se estancan en los golfos azules del cielo, sino que huyen superponiéndose unas a otras, tanta es su prisa; uno comprende que el tiempo pasa y que el camino un día tranquilo tendrá que acabar también.

Cierran en cierto punto a nuestras espaldas una pesada verja, la cierran con velocidad fulminante y no da tiempo de regresar. Pero Giovanni Drogo en ese momento dormía, ignorante, y sonreía en sueños como hacen los niños.

Pasarán días antes de que Drogo comprenda lo que ha sucedido. Será entonces como un despertar. Mirará a su alrededor, incrédulo; después oirá un pataleo de pasos que llegan a sus espaldas, verá la gente que, despertada antes que él, corre afanosa y se le adelanta para llegar primero. Oirá el latido del tiempo escandir ávidamente la vida. A las ventanas ya no se asomarán risueñas figuras, sino rostros inmóviles e indiferentes. Y si él pregunta cuánto camino queda, ellos señalarán de nuevo al horizonte, sí, pero sin ninguna bondad ni alegría. Mientras tanto los compañeros se perderán de vista, alguno se queda atrás, agotado; otro ha escapado delante; ahora ya no es sino un minúsculo punto en el horizonte.

Detrás de aquel río —dirá la gente—, diez kilómetros más y habrás llegado. Pero nunca se acaba, los días se hacen cada vez más breves, los compañeros de viaje más escasos; en las ventanas hay apáticas figuras pálidas que sacuden la cabeza.

Hasta que Drogo se quede completamente solo y aparezca en el horizonte la franja de un inmenso mar azul, de color plomo. Ahora estará cansado, las casas a lo largo del camino tendrán casi todas las ventanas cerradas y las escasas personas visibles le responderán con un gesto desconsolado: lo bueno estaba detrás, muy detrás, y él ha pasado por delante sin saberlo. ¡Oh!, es demasiado tarde ya para regresar, detrás de él se amplía el estruendo de la multitud que lo sigue, empujada por idéntica ilusión, pero aún invisible por el blanco camino desierto.

Giovanni Drogo ahora duerme en el interior del tercer reducto. Sueña y sonríe. Por última vez llegan a él, en la noche, las dulces imágenes de un mundo completamente feliz. ¡Ay! Si pudiera verse a sí mismo, como estará un día, allá donde el camino acaba, parado a la orilla del mar de plomo, bajo un cielo gris y uniforme, y a su alrededor ni una casa, ni un hombre, ni un árbol, ni siquiera una brizna de hierba, y todo así desde tiempo inmemorial…”

El desierto de los tártaros, Dino Buzzati.

 

Jaime Martín Cómic

XIe Festival Goéland Masqué

Martes, 7 de junio de 2011

Le prochain 11, 12 et 13 juin je serai au Festival Goéland Masqué.

Si vous êtes amateurs du polar et de la BD, vous savez déjà de quoi je parle: des tas d’auteurs, toute sorte d’activités et bonne ambience.

Les aquarelles sont déjà dans le sac. À très bientôt!

Voici le programme.

Jaime Martín Cómic, Eventos

Des Planches et des Vaches 2011

Martes, 7 de junio de 2011

El festival Des Planches et des Vaches se celebra en Hérouville Saint-Clair, en la Baja Normandía, a primeros de abril.

El pasado mes de abril asistí como invitado y allí coincidí con un gran número de autores. Como todos los pequeños festivales de BD, es especialmente acogedor y el contacto con los lectores es muy distendido y agradable. Firmamos mucho, mañana y tarde, y nos lo pasamos estupendamente.
El día que se hizo la entrega de premios me cogió totalmente desprevenido y, para mi sorpresa, me entregaron el Veau de Lait. Según los organizadores, es el premio de la ciudad de Hérouville que recompensa a un joven autor. Como el premio hace mención al álbum Toute la poussière du chemin, Wander Antunes y yo, que tenemos la misma edad, nos alegramos mucho de esta segunda juventud y agradecemos profundamente el galardón :-) .

En el enlace, los premios del festival.

Merci Eric, Anita et tous les autres. Et oui, vive la Normandie… et le calva!

Jaime Martín Autobombo, Cómic, Eventos

Sempre libera

Martes, 1 de marzo de 2011

Cuando abrí este blog me prometí que no mezclaría lo profesional con lo personal. Hoy es una excepción, o no, según se mire. En cualquier caso, como suele decir mi padre: me importa tres huevos.

A Encarna le gusta la ópera con locura. Canta a todo pulmón, mientras hace cualquier cosa en casa. Puede cantar más fuerte que el equipo estéreo, sin despeinarse. Sólo lo hace delante de sus hijos y su marido, porque es muy tímida.
Es muchas más cosas: es cinturón azul de judo; ha viajado a India a conocer las raices del yoga y también a Vicente Ferrer; es profesora de yoga desde hace más de veinte años; ha trabajado como voluntaria dando clases de yoga en un centro penitenciario, sin juzgar a nadie, tratando sólo de ofrecer algo positivo a los demás; ha fundado varias asociaciones de defensa y apoyo a la mujer; es una comunista convencida, en el sentido más humanista y utópico; ha organizado charlas, conferencias, talleres y cursos; desde hace un año es una internauta entusiasta; siempre dice que le cuesta nadar en estilo croll porque le flota el culo, y algo de razón tiene; es una adicta al intercambio de conocimientos; conoce todo tipo de remedios naturales para cualquier dolencia, como las brujas de los cuentos; le gustan todos los animales, ni una rata le da miedo o asco, pero si ve una salamandra hace gritos de peli de terror; organiza cursos de danza del vientre y arrastra a mi padre a las clases semanales de bailes de salón; las clases de inglés no son lo suyo, pero nos hace reír con su pronunciación; va a cantar a un coro y, aunque no es creyente, disfruta de ello sin prejuicios; hace dos semanas empezó las clases de guitarra… y podría llenar hojas enteras y no acabar.

También tiene un gran tesoro que puede ser compartido por todos: la muchísima gente que la quiere de verdad.


Lo de abajo son unas páginas y bocetos de la historia en la que estoy trabajando. Seguramente se llamará Diario de un absurdo. En veintitantos años de profesión es la primera vez que no entregaré las páginas a tiempo porque Encarna ya no está con  nosotros. Ni me podrá aclarar algunas dudas que tenía apuntadas para preguntarle estos días.

El primer corte es Sempre libera, un fragmento de La Traviata interpretado por Joan Sutherland. Cuando Encarna cantaba esta pieza, mis hermanos y yo, adolescentes, nos sentíamos orgullosos porque era como tener una madre cantante de Heavy Metal.

El que sigue es un aria llamada Mon coeur s’ouvre à ta voix, de la ópera Samson et Dalila. Las óperas francesas eran sus preferidas, las encontraba más elegantes. Y si las cantaba María Callas, mejor todavía. Es la pieza que ella quería para su despedida. Es la que me pone más triste, pero la más bonita, sin duda.

Mon coeur s’ouvre a ta voix__¡Mi corazón se abre a tu voz
comme s’ouvrent les fleurs__ como se abren las flores
aux baisers de l’aurore!__a los besos de la aurora!
Mais, ô mon bien-aime,__Pero, ¡oh! amado mío,
pour mieux secher mes pleurs__para secar algo mejor mis lágrimas
que ta voix parle encore.__que tu voz continúe hablando.
Dis moi qu’à Dalila__¡Dime que a Dalila
tu reviens pour jamais!__regresas para siempre!
Redis à ma tendresse__Recuérdale a mi ternura
les serments d’autrefois,__los juramentos de antes
ces serments que j’aimais.__esos juramentos que yo amé.
Ah! responds à ma tendresse __ ¡Ah! responde a mi ternura
verse-moi, verse moi l’ivresse! __ lléname, lléname de embriaguez!
Responds á ma tendresse, __ Responde a mi ternura,
responds á ma tendresse __ responde a mi ternura,
verse-moi, verse moi l’ivresse! __ ¡lléname, lléname de embriaguez!
Ainsi qu’on voit des blés __ Así como se ve que en el trigo
les épis onduler __ se agitan las espigas
sous la brise légère, __ bajo la brisa ligera,
ainsi frémis mon coeur, __ ¡así se estremece mi corazón
prés a se consoler __ cercano a consolarse
á ta voix qui m’est cherère! __ por tu voz que tanto quiero!
La fleche est moins rapise __ La flecha es menos rápida
à porter le trépas, __ para llevar a la muerte,
que ne l’est ton amante __ ¡que lo es tu amada
à voler dans tes bras! __ para volar a tus brazos!
Ah! responds à ma tendresse __ ¡Ah! responde a mi ternura
Verse-moi, verse moi l’ivresse! __ Lléname, lléname de embriaguez!
Responds à ma tendresse, __ Responde a mi ternura,
responds à ma tendresse. __ responde a mi ternura.
Verse-moi, verse moi l’ivresse! __ ¡Lléname, lléname de embriaquez!

Gracias a todos por seguir este blog y por los comentarios dejados desde hace tiempo. Ahora debe permanecer cerrado hasta que me reconcilie con el mundo.
Y me va a costar trabajo, joder…

Jaime Martín Cómic, Pausa musical

Firmas en Expocómic

Martes, 30 de noviembre de 2010

Este año visitaré por primera vez Expocómic, por gentileza de Norma Editorial.

Podremos encontrarnos en las sesiones de firmas, que tendrán lugar en el stand de Norma, el sábado 11, de 17’30 a 19 h. y el domingo 12, de 12 a 14 h.

Hasta entonces ;-)

Jaime Martín Cómic, Eventos

Toute la poussière du chemin pasa a la segunda ronda…

Martes, 5 de octubre de 2010

Toute la poussière du chemin ha pasado la primera criba para optar al premio Ouest-France Quai des Bulles.

Los cinco finalistas:
Lydie, de Lafebre y Zidrou (Dargaud)
Toute la poussière du chemin, de Martin y Antunes (Dupuis)
Cinq mille kilomètres par seconde, de Fior (Atrabile)
Une vie chinoise 2, de Otié y Li (Kana)
Page noire, de Lapière y Meyer (Futuropolis).

El sábado estaré en la entrega de premios.

¡Suerte para todos!

Actualización:

Felicitations à Li Kunwu et Philippe Ôtié, auteurs d’Une vie chinoise, pour le prix Ouest France Quai des Bulles.

Je veux aussi remercier à tous ceux qui sont passés par le stand Au Repaire des Héros pour avoir son dédicace de Toute la poussière du chemin édition númerotée. Je suis vraiment touché par votre soutien car j’ai dédicacé pendant 4h sans interruption.

Merci, merci, merci!

Jaime Martín Autobombo, Cómic, Eventos

Avalancha de proyectos

Martes, 28 de septiembre de 2010

El Hojeador es un blog imprescindible, no sólo por la calidad de lo que en él se escribe sino también por saber diferenciarse del resto.

Angux trabaja duro en su bitácora y para muestra podéis ver el segundo post que ha dedicado a los proyectos que están preparando un puñado de buenos autores.

Yo era asiduo de su etapa anterior, La Caraviñeta, que, aunque ha sido aparcada en favor del Hojeador, conviene leer y releer.

Jaime Martín Cómic, lecturas