Toute la poussière du chemin_ proceso de portada
Como siempre que debo preparar una ilustración de portada, parto de unos bocetos a un tamaño realmente pequeño (6×8 cm aproximadamente).
Hago un garabato con un lápiz de mina azul de 2 mm y luego lo defino un poco más con una barra de grafito de 5,6 mm. El trabajar en pequeño y con una mina tan gruesa me ayuda a concentrarme en lo importante, a manejar con más facilidad las masas, los espacios…
Cuando me decido por una portada escaneo el esbozo y, en Painter, hago una primera tinta digital algo descuidada. También hago un planteamiento sencillo de lo que será el color. Esto debe ser suficiente para que el editor valore la cubierta.
Con la portada aprobada corrijo o, según el caso, rehago la tinta. Afino más el color (rectifico la gama, aplico luces, sombras, texturas si es necesario). El diseñador le añade título, autores, etc.
Con esta ilustración quería recrear esa sensación de cuando alguien se va a enfrentar a algo grande, desconocido, tal vez emocionante pero también peligroso. Me gusta el paralelismo que guarda con la imagen de aquel que se asoma a una cueva, a la boca de un pozo…










Comentarios recientes